Rinitis Alérgica o Fiebre del Heno

La rinitis alérgica, que a veces se denomina fiebre del heno, es una inflamación de las fosas nasales provocada por la reacción alérgica a sustancias denominadas alérgenos.

Sin embargo, el término “fiebre del heno” no es un nombre del todo apropiado para referirse a la rinitis alérgica porque las causas que pueden determinarla son muchos más amplias de lo que sugiere el término fiebre del heno.

Las principales fuentes de alérgenos que pueden provocar rinitis alérgica son:
  • Los pólenes de gramíneas, malezas, plantas, árboles, etc.
  • Los ácaros del polvo.
  • Los hongos (moho).
  • Los animales domésticos.
  • Otras posibles causas de la rinitis alérgica pueden ser humo, perfumes, cosméticos, productos de limpieza, productos químicos, gases, etc.

La rinitis alérgica puede ser estacional, perenne o profesional.

La rinitis alérgica estacional se produce en la mayoría de los casos en primavera, verano y principios del otoño, cuando el nivel de partículas de polen en suspensión en el aire es más alto.

De hecho, la primavera y el otoño suelen ser las peores épocas, pero esto depende de su lugar de residencia y del alérgeno específico al cual sea alérgico.
El clima puede influir en los síntomas de la rinitis alérgica estacional. Estos síntomas suelen ser mínimos en los días lluviosos, nublados o sin viento; porque los alérgenos aéreos no se desplazan mucho con estas condiciones. Al contrario, durante los días cálidos, secos y con viento, se favorece la difusión de alérgenos en el aire y por lo tanto los síntomas alérgicos se presentan con más facilidad.
La rinitis alérgica perenne se produce todo el año, y generalmente su causa son los alérgenos presentes en espacios interiores: la casa, el lugar de trabajo u otro entorno cerrado. Muchas personas presentan alergia al polvo de la casa, porque dentro de ella existen potentes alérgenos, como deshechos y partes del cuerpo de ácaros, caspa, escamas de piel y saliva de animales, esporas de moho, etc.
La rinitis alérgica profesional es una reacción alérgica desencadenada por alérgenos que se encuentran presentes en el entorno de trabajo, algunos ejemplos de estos alérgenos son:
  • El grano y la harina, en la comúnmente denominada alergia del panadero.
  • Los persulfatos, para los peluqueros.
  • El polvo de madera, para los trabajadores de fábricas donde se corta madera.
  • En general, polvo, humo y vapores industriales pueden llevar micropartículas en suspensión (aerotransportadas) en el entorno de trabajo.


Síntomas:

Los principales síntomas de la rinitis alérgica son: estornudos, congestión nasal, secreción nasal, dificultad respiratoria y picazón en la nariz, en el paladar, en la garganta, en los ojos y en los oídos.

En ocasiones se asocia con conjuntivitis.
Los síntomas predominantes pueden variar de una persona a otra.
A veces, los síntomas se parecen a los de un resfriado común, pero a diferencia de los síntomas del resfriado, su causa es alérgica.