Nórdicos Antiácaros


¿Qué son los ácaros del polvo?

Los ácaros del polvo son organismos microscópicos, que no son visibles a simple vista y que se multiplican con facilidad en toda la casa.

Viven en el polvo doméstico, en los muebles acolchados y en todo tipo de tejidos, como la ropa de cama, los nórdicos, las almohadas, las mantas, los colchones, las alfombras y moquetas, etc. 

Estos diminutos arácnidos son responsables de provocar reacciones alérgicas a un gran numero de personas.

Los ácaros se reproducen fácilmente en los ambientes cálidos y húmedos. Entre sus lugares favoritos están los elementos de la cama ya que allí encuentran condiciones optímales de temperatura y humedad.
Además en la cama encuentran su alimento puestos que los ácaros se alimentan de las descamaciones de nuestra piel.

Los restos y deshechos de los ácaros quedan en el interior de la ropa de la cama y  pueden producir asma, rinitis, conjuntivitis, piel atópica y otros síntomas alérgicos.

Nórdicos antiácaros y antialérgicos

Los plumones y colchas tradicionales de plumas, lana, etc. no son indicados para personas alérgicas debido a la gran cantidad de alérgenos que retienen en su interior.

Los alérgicos deben usar nórdicos de fibra sintética, puesto que allí es más difícil que proliferen los ácaros. 

Además, gracias a unos agentes activos antiácaros, nuestros nórdicos incorporan unos tratamientos antiácaros específicos capaces de mantenerlos libres de alérgenos. 

Otras ventajas

  • Nuestros edredones nórdicos antiácaros son ligeros, suaves y transpirables.

  • Son muy higiénicos, prácticos y de fácil mantenimiento.

  • Mantienen su volumen original hasta después de muchos años y numerosos lavados.

Cómo se usan

No es necesario usar la funda antiácaros juntamente con nuestros edredones nórdicos antiácaros.
Aun así, les informamos que los mejores resultados antialérgicos se obtienen con la utilización conjunta de los nórdicos antiácaros y las fundas antiácaros para nórdicos.

Además de una mayor eficacia contra las alergias, el uso conjunto de las fundas antiácaros y de nuestros nórdicos antiácaros permiten reducir notablemente la frecuencia de los lavados:

  • Sin fundas antiácaros, para la prevención eficaz de la alergia, se recomienda lavar los nórdicos cada 1-2 meses.

  • Con las fundas antiácaros, solo será necesario lavar los nórdicos cada 4-6 meses.

La reducción de la frecuencia de lavado permite alargar la vida útil de los nórdicos.

Además, las fundas antiácaros se pueden emplear en todas las épocas del año poniendo en su interior mantas más ligeras en primavera y otoño.