Acaricidas y Antiacaros Spray 

Los acaricidas son sprays con efecto antiacaros que reducen la cantidad de ácaros presentes en un ambiente gracias a una acción química.
Son productos altamente eficaces para combatir los acaros, aunque sus efectos no son duraderos. Es necesario repetir el tratamiento con acaricidas aproximadamente cada 2-3 meses.
Los mejores resultados se consiguen complementando el uso de acaricidas con otras medidas como comprar fundas antiácaros, purificadores de aire, antiácaros por ultrasonidos, mascarillas anti-alergias, etc.).

Los acaricidas se pueden emplear:
1- Como tratamiento inicial de choque.
2- Como tratamiento de mantenimiento para uso habitual en espacios donde no se puedan aplicar otras medidas eficaces para el control de los ácaros.
1- Tratamiento inicial de choque. Indicado para desinfectar y sanear el ambiente por primera vez, cuando se detecta el problema. Para este propósito, recomendamos el uso de acaricidas con válvula de descarga total
2- Tratamiento habitual de mantenimiento. Los acaricidas se pueden utilizar en sofás, muebles tapizados, cortinas, asientos del automóvil, etc. aproximadamente cada 2-3 meses.
Los acaricidas matan los ácaros, pero no hacen desaparecer los acaros muertos y sus restos, que siguen siendo alérgenos. Por lo tanto, después de aplicar cualquier acaricida en forma de aerosol, es imprescindible realizar una limpieza a fondo de la estancia desinfectada con una buena aspiradora.
En todos los casos, antes de usar los acaricidas, lea atentamente la etiqueta y siga siempre las instrucciones de uso proporcionadas por el fabricante.
 
No aconsejamos el uso de acaricidas en colchones, almohadas, mantas y edredones, puesto que para la ropa de cama existen otras medidas más naturales, más eficaces y más económicas como las fundas antiácaros y los antiácaros por ultrasonidos, que no poseen las contraindicaciones propias de los productos químicos.