Otro factor a tener en cuenta y que nos puede servir de guía es que en el caso de la alergia, los síntomas empeoran considerablemente durante el tiempo que permanecemos en la cama, provocando que nos despertemos al día siguiente con los síntomas agravados y con una sensación de malestar general. Esto es debido a que los colchones y demás ropa de cama son los espacios preferidos por los ácaros para anidar y reproducirse, de manera que mientras dormimos tiene lugar un contacto directo y continuado con los alérgenos que hace que los síntomas se agraven. Los ácaros suelen habitar sobretodo en los colchones y ropa de cama (mantas, almohadas, edredones, nórdicos, etc.). Durante la noche, al estar acostados en la cama, el contacto con los ácaros es directo durante horas. Por esta razón es sumamente importante colocar fundas antiácaros en el colchón, almohadas y edredones de la persona aleregica a los ácaros del polvo.
En cualquier caso, ante la sospecha de alergia, debemos dirigirnos al alergólogo. El médico especializado en alergias es quien se encarga de realizar pruebas para diagnosticar el tipo de alergia y prescribir los tratamientos farmacológicos o inmunológicos más adecuados.
También pueden verse afectados otros órganos sensibles como los ojos:
- Escozor
- Enrojecimiento
- Lagrimeo
- Incremento de la secreción de legañas
- Fotofobia