Los mohos son hongos microscópicos que se encuentran tanto en el aire libre como en el interior de edificios. Sin embargo, el moho es uno de los alérgenos más comunes en el planeta. Estos minúsculos hongos se reproducen y propagan mediante esporas microscópicas —similares al polen— que flotan en el aire. Justamente estas pequeñas esporas son los alérgenos que pueden provocarnos síntomas de alergia al ser inhaladas.
Pero el moho, a diferencia del polen, no tiene una temporada específica de propagación y su presencia en el aire depende principalmente de condiciones meteorológicas concretas como la humedad, el viento, la lluvia o la temperatura. Las esporas del moho son muy resistentes y pueden sobrevivir en condiciones ambientales muy variadas. Cada espora que germina genera nuevo moho, y este, a su vez, puede producir millones de esporas más.
Los fungicidas matan hongos y mohos y se pueden emplear:
1- Como tratamiento inicial de choque.
2- Como tratamiento habitual de mantenimiento.
2- Tratamiento habitual de mantenimiento. Indicado para eliminar las manchas de moho a medida que estas son detectadas.
Si el moho es visible en alfombras, colchones u otros objetos, es imprescindible eliminarlo inmediatamente con un fungicida como nuestro Fungicida Bactericida Antihongos y Antibacterias de 300 ml.
Son producto químicos, por lo que deben ser siempre utilizados con precaución. Lea atentamente las etiquetas y los prospectos antes de usarlos y siga las instrucciones de uso.
Recuerde que la máxima efectividad en la lucha contra la alergia a los hongos se consigue utilizando conjuntamente todas las medidas de control ambiental disponibles: purificadores de aire, mascarillas anti-alergias, filtros para deshumidificadores y aire acondicionado, fundas antiácaros, deshumidificadores, etc.
Puede seguir nuestras recomendaciones consultando «Consejos para controlar la alergia a los hongos y al moho de la humedad». |